Mil cigarros he fumado, y mil de ellos he tenido entre mis manos.
Es más soy como un cigarro, tú los rompes, y tú sueles romperme en dos sobre ti , y cada pedazo de mi muere, pero tú no lo ves, ni lo notas, sólo opinas y te desapareces.
No te entiendo, dices que me extrañas y parece que no.
Tal vez yo fallé, pero tú también.
Y ahora yo estoy aquí, y tú no estás.